Samos Sun





Sobre este hotel
El Samos Sun apuesta por la logística familiar tanto como por la vista al mar, con una piscina infantil y una sala de juegos que dan a los más pequeños algo con qué gastar energía más allá de la propia playa, mientras que el gimnasio cubre a los adultos que quieren ejercitarse sin salir del establecimiento. Las opciones vegetarianas y sin gluten del restaurante simplifican la organización de las cenas para familias con restricciones alimentarias, y la cercanía al aeropuerto, tan próxima que varios huéspedes la describen como a pocos pasos, acorta considerablemente el traslado tanto a la ida como a la vuelta. El puerto y el castillo de Lykourgos Logothetis quedan a corta caminata para una noche tranquila. El aeropuerto internacional de Samos, muy cerca, simplifica las llegadas y salidas. El túnel de Eupalinos y el Hereo de Samos se visitan en media jornada en coche desde el establecimiento.