Samaina HOTEL





Sobre este hotel
El Samaina Hotel apuesta por la comodidad y la comunicación, con un equipo de recepción que habla griego e inglés, útil para quienes visitan por primera vez y se orientan por el casco antiguo, y balcones vista mar, terraza y patio que dan a la mayoría de las habitaciones una verdadera perspectiva sobre el agua o el jardín. Limpieza diaria y guardaequipaje cubren lo práctico, mientras que el hervidor en cada habitación evita tener que bajar para una mañana tranquila. La corta caminata hasta la playa de Remataki mantiene el baño cerca sin sobreprecio por estar frente al mar. Las tabernas del puerto se van llenando poco a poco a medida que avanza la noche. El puerto y el castillo de Lykourgos Logothetis quedan a corta caminata para una noche tranquila. El aeropuerto internacional de Samos, muy cerca, simplifica las llegadas y salidas.