Nefeli Sunset Studios
Estudios en primera línea en el Pollonia tranquilo





Sobre este hotel
Nefeli aprovecha su posición en primera línea de mar para ofrecer vistas directas al pequeño puerto pesquero de Pollonia, un pueblo bastante más tranquilo que Adamas, con su propio ritmo pausado marcado por las barcas de pesca en lugar de los ferris de pasajeros. Los cuatro minutos a pie hasta la playa hacen que el mar esté prácticamente a mano desde primera hora de la mañana. Los estudios, de ambiente familiar, incluyen cocina básica y balcón, pensados para estancias de varios días en las que apetece cocinar algo sencillo tras la playa. Los 13 kilómetros hasta el aeropuerto marcan una distancia mayor que en Adamas, coherente con la posición de Pollonia en el extremo norte de la isla, lejos del ajetreo del puerto principal.
- Primera línea de mar
- Ambiente familiar
- Cerca de la playa
- Pueblo tranquilo
Nuestra opinión
Nefeli conviene a quienes buscan la versión más tranquila de Milos, con Pollonia como base en lugar de la más animada Adamas, y que no les importa un traslado algo más largo desde el aeropuerto a cambio de ese ambiente pausado. El pueblo pesquero conserva un carácter auténtico, con menos oferta turística que el puerto principal. Quienes prioricen la vida nocturna o la máxima variedad de restaurantes deberían quedarse más cerca de Adamas.
- ✓Reserva coche de alquiler dados los 13 kilómetros desde el aeropuerto hasta Pollonia
- ✓Cena en las tabernas junto al puerto pesquero, el pescado del día suele ser la mejor opción
- ✓Camina hacia el oeste al atardecer para ver la puesta de sol sobre Kimolos
Por qué nos gusta
- Vista directa al puerto pesquero de Pollonia
- A cuatro minutos de la playa
- Ambiente auténtico de pueblo tranquilo
- Cocina propia en cada estudio
Por qué encanta a los viajerosElegimos Pollonia buscando algo más tranquilo que Adamas y este estudio cumplió exactamente lo esperado, con el puerto pesquero como telón de fondo cada mañana. Los cuatro minutos hasta la playa se hicieron cortísimos incluso con los niños cargando sus propios flotadores. Cocinamos casi cada noche con pescado comprado en el pueblo, una experiencia que no habríamos tenido en Adamas. El traslado desde el aeropuerto fue el único punto largo del viaje.