Vira Vivere Houses
Casas cicládicas en la capital encaramada de Milos





Sobre este hotel
Vira Vivere Houses ocupa una posición privilegiada en Plaka, la capital de la isla encaramada sobre acantilados con vistas que recuerdan, a menor escala, al famoso panorama de caldera de Santorini. El formato de casas independientes ofrece a las familias más espacio y privacidad que una habitación de hotel convencional, con la estética cicládica blanca y azul en cada rincón. El acceso a spa completa la oferta para quienes buscan algo de relax tras explorar las calles empedradas del pueblo y el castillo veneciano en lo alto. Los cinco kilómetros hasta el puerto de Adamas implican cierta dependencia del coche para bajar a la costa, un intercambio razonable a cambio de estar en el punto más alto y panorámico de toda Milos.
- Vistas panorámicas
- Casas independientes
- Cerca del Kastro
- Acceso a spa
Nuestra opinión
Vira Vivere conviene a familias que priorizan las vistas y el ambiente único de Plaka por encima de la cercanía inmediata a la playa, dispuestas a usar el coche para bajar a la costa cuando les apetezca. El atardecer desde el Kastro, el castillo en lo alto del pueblo, es una de las experiencias imprescindibles de toda la isla. Quienes busquen playa a pie desde el alojamiento deberían basarse en Adamas o Pollonia y visitar Plaka solo como excursión de un día o una tarde.
- ✓Sube al Kastro sin falta antes del atardecer, la vista panorámica es de las mejores de las Cícladas
- ✓Pasea por las calles empedradas de Plaka a primera hora, antes de que lleguen los grupos de excursión
- ✓Reserva coche de alquiler para bajar a la costa cuando apetezca playa
Por qué nos gusta
- Vistas tipo caldera desde Plaka
- Casas independientes de estilo cicládico
- Cerca del Kastro y el atardecer
- Acceso a spa incluido
Por qué encanta a los viajerosVira Vivere Houses aloja a las familias en Plaka, la capital de Milos sobre el acantilado, en casas cicládicas con vistas al mar y acceso a un spa. Dormir en el pueblo deja las callejuelas y los miradores en la puerta en las horas frescas, sin subir en coche al atardecer. El puerto está a unos cinco kilómetros, así que yo organizaría los días de ferry con coche o taxi. Entre empedrados y escalones, mejor un carrito ligero o una mochila portabebés.