Valtos Beach Hotel
Balcones jónicos y piscina a 25 metros de la arena





Sobre este hotel
La vista va primero: las unidades con aire acondicionado se abren a balcones amueblados con vistas panorámicas al mar Jónico, en medio de un jardín de olivos. Camino abajo, la playa de Valtos queda a 25 metros, con un bar-restaurante que sirve platos griegos elaborados con productos locales. En el hotel, la piscina exterior tiene un jacuzzi aparte y un snack junto al agua, y en el restaurante principal se sirve un desayuno buffet. Un parque infantil y tenis de mesa entretienen a los más pequeños, y se pueden organizar masajes a petición. El pueblo de Parga y su castillo están a 1 km por la costa, y el puerto de Igoumenitsa a unos 45 km.
- Playa a 25 metros
- Piscina con jacuzzi
- Balcones jónicos
- Parque infantil
Nuestra opinión
Este hotel conviene a familias y parejas que quieren el mar en el centro de la estancia, con piscina, jacuzzi y bar de playa en el propio recinto. Pide un balcón orientado al mar Jónico, porque la luz de la tarde es lo mejor. Quien quiera bajar al puerto andando para cada cena debería buscar más cerca del castillo, ya que Parga queda a 1 km.
- ✓Pide un balcón orientado al mar Jónico, porque las vistas panorámicas son la principal razón para elegir este hotel.
- ✓Reserva los masajes con antelación, ya que los tratamientos se organizan a petición y no como un spa permanente.
- ✓Aprovecha los descuentos en deportes acuáticos y sombrillas que ofrece el municipio de Parga en la playa.
Por qué nos gusta
- Bar-restaurante en la playa de Valtos, a 25 metros
- Balcones orientados al Jónico en un jardín de olivos
- Piscina con jacuzzi aparte y snack junto al agua
- Parque infantil y tenis de mesa para los niños
Por qué encanta a los viajerosLa estancia se lee como una semana de playa con un hotel construido alrededor. Las mañanas empiezan con el buffet, luego el camino hasta Valtos es tan corto que se olvida el coche, y la piscina con su jacuzzi espera cuando la arena quema. El parque infantil permite a los padres sentarse con un café. Las tardes son tranquilas, con el jardín iluminado, y Parga queda a un corto trayecto por la costa.