Petit Palais Hotel





Sobre este hotel
Cada habitación tiene aquí un balcón grande sobre la bahía de Corinto, y a unos diez metros del agua ese balcón se convierte en la verdadera sala de estar durante buena parte de la estancia. El edificio es modesto y las dos estrellas son honestas, pero la orientación es el verdadero valor: la bahía queda justo enfrente, la costa del Peloponeso cierra el paisaje al otro lado, y la luz recorre el agua durante la tarde antes de bajar por el golfo hacia el oeste. Las habitaciones son amplias y con baño propio, con aire acondicionado, frigorífico y televisión, y el snack bar sirve café y bebidas sin necesidad de dejar la terraza. El hotel permanece abierto todo el año, y Epidauro y Micenas quedan a mano para excursiones de un día tierra adentro.