Sarris Hotel
Balcones con vistas al mar y piscina a pasos de Gialou Horafi Beach





Sobre este hotel
El Sarris Hotel está lo bastante cerca de Gialou Horafi Beach para que la vista al mar de las habitaciones con balcón se prolongue hasta la terraza de la piscina, donde el bar anima las tardes. Las habitaciones son sencillas pero completas: sofá cama, TV, armario, baño privado, todas orientadas hacia el agua. La piscina merece que te quedes un rato en vez de dar solo unos largos. El puerto de Pigadia, donde atracan los ferris de Karpathos, está a 28 km, así que conviene más a quienes viajan en coche que a quienes dependen del autobús local. El aparcamiento privado gratuito evita la búsqueda habitual de sitio, y el museo folclórico junto con el puerto de Pigadia se visitan en media jornada.
- Habitaciones con balcón y vista al mar
- Piscina exterior con vistas
- Aparcamiento privado gratuito
- Bar de piscina
Nuestra opinión
El Sarris funciona mejor para parejas y viajeros que buscan tranquilidad, con una piscina de verdad frente al mar en vez de un ambiente animado. La ubicación premia a quienes tienen coche, no a quienes planean cenar en Pigadia cada noche, ya que el puerto está a casi media hora en coche. Sin coche de alquiler, conviene buscar más cerca del centro.
- ✓Reserva específicamente una habitación con balcón y vista a la piscina, no todas las categorías miran al agua
- ✓Alquila un coche para el viaje, Pigadia y sus restaurantes están a 28 km
- ✓Usa el aparcamiento privado gratuito en vez de buscar sitio en la calle
Por qué nos gusta
- Piscina con vistas desde la terraza
- Habitaciones con balcón frente al mar
- Aparcamiento privado gratuito
- Entorno tranquilo en la costa de Sókastro
Por qué encanta a los viajerosLas habitaciones son aún más fotogénicas de lo esperado, sobre todo la vista al agua desde el balcón al atardecer. Alojarse aquí implica alquilar coche: el puerto y los restaurantes de Pigadia quedan a media hora larga, así que las noches suelen ser de cocinar en la habitación o conducir. El bar de la piscina se convierte en el punto de encuentro nocturno por defecto, y cumple bien. Vale la pena por la tranquilidad, algo menos si quieres ir a todo a pie.