Hotel Flisvos
Cuarenta y una habitaciones en la avenida Navarinou, frente a la playa con Bandera Azul de Kalamata





Sobre este hotel
El Flisvos está en el número 135 de la avenida Navarinou, la larga avenida que sigue el frente marítimo de Kalamata al este del puerto. Al otro lado de la calzada se extiende la playa municipal, con Bandera Azul, de arena oscura y guijarros finos, donde toda la ciudad se reúne las tardes de verano. El hotel tiene 41 habitaciones y ascensor, y los balcones miran al golfo de Mesenia o tierra adentro, hacia el monte Taigeto, que conserva la nieve hasta la primavera. A unos 50 m de la puerta, una plataforma permite entrar en el mar en silla de ruedas. El hotel se renovó por completo en 2007, y las habitaciones acusan los años. El centro de la ciudad está a unos 2,5 km, un paseo largo o un trayecto corto en taxi, y el aeropuerto de Kalamata a unos 11 km.
- Avenida Navarinou 135, frente a la playa urbana con Bandera Azul
- Puntuación de 8,5 sobre 583 opiniones
- 41 habitaciones y ascensor
- Balcones al golfo de Mesenia o al monte Taigeto
- Plataforma de acceso al mar para sillas de ruedas a unos 50 m
- Centro a unos 2,5 km, aeropuerto a unos 11 km
Nuestra opinión
El Flisvos tiene 41 habitaciones sencillas en el número 135 de la avenida Navarinou, con la playa con Bandera Azul de Kalamata al otro lado de la calzada, y una puntuación de 8,5 sobre 583 opiniones. Lo que cuenta es la dirección: se sale con la toalla, y las tabernas y bares del paseo están en la misma avenida. Las habitaciones son sencillas, la última renovación completa es de 2007 y Navarinou tiene tráfico, así que un balcón al golfo también da a la calzada. Lo reservaría para una estancia de playa en la ciudad, mejor en una habitación con vista al mar en un piso alto. No lo reservaría para una estancia centrada en el casco antiguo y el castillo: el centro está a unos 2,5 km.
- ✓Pide una habitación con vista al mar en un piso alto: los balcones bajos quedan más cerca del tráfico de Navarinou, la avenida más concurrida del paseo marítimo.
- ✓La playa de enfrente mezcla arena oscura y guijarros finos, así que unos escarpines ayudan con niños pequeños o pies sensibles.
- ✓Reserva una mañana para el casco antiguo y el kastro: el centro está a unos 2,5 km, y un taxi ahorra la caminata de vuelta con el calor de la tarde.
- ✓En un día claro de primavera, mira tierra adentro desde el balcón: el monte Taigeto suele conservar nieve en la cumbre cuando la playa ya está templada.
Por qué nos gusta
- La playa de la ciudad al otro lado de la calzada, no en coche
- Balcones que miran al golfo o al Taigeto
- Tabernas y bares del paseo en la misma avenida
Por qué encanta a los viajerosCon niños, el Flisvos encaja con una familia que quiere playa todos los días sin coche. La playa municipal está al otro lado de la calzada y tiene Bandera Azul, y el paseo marítimo tiene heladerías y tabernas a pocos pasos. Los límites son claros: las habitaciones son sencillas y anticuadas, no hay piscina, zona de juegos ni jardín, y Navarinou es una calle con tráfico que hay que cruzar con niños pequeños, así que de la mano en los pasos de peatones. La arena lleva guijarros finos, por lo que los escarpines son útiles. Para una escapada urbana en torno al castillo y el Parque Ferroviario, un hotel del centro ahorra los 2,5 km de cada trayecto.