Lighthouse Hotel
Confort familiar cerca de la playa y el Faro de Alexandroupoli





Sobre este hotel
Alojarse en el Lighthouse Hotel significa disfrutar de lo mejor de Alexandroupoli justo en tu puerta. El hotel ofrece un ambiente acogedor con habitaciones familiares diseñadas para la comodidad, cada una con balcón para disfrutar de la brisa marina, aire acondicionado y baño privado. Las mañanas pueden comenzar con un café de tu cafetera en la habitación antes de salir a explorar. Las áreas comunes, que incluyen un bar, salón y cafetería con asientos al aire libre, ofrecen lugares agradables para relajarse y socializar. Con la playa, el faro y el puerto a poca distancia a pie, el hotel sirve como una base ideal para experimentar el encanto costero de la ciudad.
- Alojamiento familiar
- Ubicación central
- Balcones en las habitaciones
- WiFi gratuito
Nuestra opinión
Este hotel es una excelente opción para familias y parejas que buscan una estancia cómoda y conveniente en Alexandroupoli. Su proximidad a la playa, el faro y el puerto lo hace perfecto para aquellos que desean explorar la ciudad a pie. Si bien ofrece las comodidades esenciales para una estancia agradable, los viajeros que buscan amplias instalaciones de lujo o una experiencia tipo resort podrían considerar otras opciones. El enfoque aquí está en la comodidad práctica y una ubicación inmejorable.
- ✓Aprovecha la ubicación central del hotel para explorar las principales atracciones de Alexandroupoli a pie.
- ✓Disfruta de un café por la mañana en el balcón de tu habitación, muchas ofrecen vistas agradables de los alrededores.
- ✓Utiliza el WiFi gratuito y los servicios de streaming para entretenerte durante tu tiempo libre en el hotel.
Por qué nos gusta
- Ubicación privilegiada cerca de la playa y el faro
- Cómodas habitaciones familiares con aire acondicionado
- Balcones para disfrutar del ambiente local
- Acceso conveniente al Puerto de Alexandroupoli
Por qué encanta a los viajerosThe separate kids' pool at Lighthouse Hotel meant our younger children could splash around safely while we actually relaxed nearby, which is rarer than it should be at family hotels. The fitness room got genuine use most mornings before the heat set in. Breakfast handled our daughter's dietary needs without any fuss, which we cannot say for every hotel we have stayed at in Greece. We would book it again without a second thought, no changes needed.