Arkasa Palace
Piscina compartida y habitaciones con vistas al mar en Arkasa





Sobre este hotel
En un pueblo dominado por estudios independientes, Arkasa Palace destaca por una oferta mas completa: piscina compartida, habitaciones con vistas al mar y cocina propia para las familias que prefieren preparar algunas comidas por su cuenta. Los toques de spa y la etiqueta de luna de miel apuntan tambien a las parejas, sin excluir a las familias alojadas en las habitaciones dedicadas. La piscina se convierte en el punto de referencia del dia, entre un bano por la manana y un momento mas tranquilo al final de la tarde, mientras que las vistas al mar desde algunas habitaciones acompanan la estancia sin necesidad de bajar hasta la orilla a cada momento. Arkasa sigue siendo un pueblo lo bastante pequeno para moverse a pie entre el hotel y su centro.
- Piscina compartida
- Habitaciones con vistas al mar
- Cocina propia
- Toques de spa
Nuestra opinión
Esta opcion conviene a las familias que quieren cocina propia y piscina en el mismo alojamiento sin renunciar a las vistas al mar, y a las parejas atraidas por los toques de spa y el ambiente de luna de miel. Quienes busquen la animacion de una ciudad mas grande que el pueblo de Arkasa deberan prever desplazamientos, ya que el alojamiento apuesta sobre todo por la calma del pueblo.
- ✓Pide una habitacion con vistas al mar ya en la reserva, se notan claramente frente a las de lado pueblo
- ✓Usa la cocina propia para una cena y guarda el restaurante para una ocasion al final de la estancia
- ✓Camina hasta el centro del pueblo de Arkasa al atardecer, la distancia desde el hotel es corta
Por qué nos gusta
- La piscina compartida en pleno pueblo
- Las habitaciones con vistas al mar bien diferenciadas
- La cocina propia practica para familias
- Los toques de spa de ambiente luna de miel
Por qué encanta a los viajerosLo que distingue la estancia en Arkasa Palace es la combinacion, poco habitual en el pueblo, de piscina compartida y habitaciones con vistas al mar y cocina propia. Las familias preparan una cena sencilla sin renunciar a la comodidad de una habitacion de verdad, mientras las parejas disfrutan de los toques de spa a pocos metros de la piscina. El pueblo de Arkasa se recorre a pie desde el hotel, lo que evita organizar un trayecto en coche para cada salida nocturna.